jueves, 9 de agosto de 2012

Ella tenía su cabeza apoyada, mientras el frío aletargaba su espera, las tres juntas , en el paradero.
Camino rápido, me estaciono lejos de donde nos reunimos, las calles cada vez más privadas, y el paseo en estas noches de invierno, invitan.
Las conversaciones florecen , como intenciones, el dice , mientras camina de un lado a otro frente al edificio  de fachada griega , -tenemos que jugarnos por los pesos!!., sigo,  ella cruza , la calle , falda negra y tacos enormes, .- y yo les dije, en la mañana me comí un tremendo plátano!! y todos se cagaron de la risa,  paso por su lado , en silencio y atenta, a mi alrededor , la abuela paseando al perro blanco con traje escocés, ellas de la mano con audífonos.
Pasan 10 minutos de historias a la velocidad del término de la jornada, a media luz, con frío , y arbustos podados como pájaros.

1 comentario:

Dylan Forrester dijo...

Lo que puede provocar un elemento fálico, incluso escribir.

Saludos ;-)