lunes, 4 de octubre de 2010

Ya pasó el equinoccio, celebramos la luna llena, intencioné mi mirada y abrí mi corazón .
Ya pasé de mi , de mis antiguas ideas y percepciones arraigadas como enredaderas , que aún florecían.
Todo viene nuevo, ayudó el calor y los abrazos totales, la risa de cascada y los paseos por nuevas calles.
Ayudó la soledad geográfica, el amor de semillas.
el paisaje verde y azul,
ya pasó el equinoccio, y estoy de vuelta en esta nueva vuelta...
flores en mi pecho son mi abrigo, soles en mis dedos mi pulso tibio.

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