Lo olvidó aún más cuando se vio en los ojos de ese otro reflejada en infinitas formas y colores, mientras caminaban en busca de café, entre medio de la gente que salía del metro con paso de domingo.
Al llegar , las palabras precisas iban y venían pasaban como agua, suaves sin ser nombradas.
Silencio de la acción, estar.
El tiempo y los deseos mirando por la cerradura de la puerta , que será abierta con el suave gesto de la intención, el recuerdo de tiempo, que no es otra cosa que el olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario