martes, 10 de mayo de 2011

Dejó caer el pelo sobre su cara, para mantener la distancia, para variar la perspectiva,la tarde estaba tibia , las hojas amontonadas bajo un árbol , el gato atravesando la calle.
Todo es nuevo, el sillón , la escalera, las palabras susurradas o sólo las vistas.
El tiempo abrió un paréntesis, el espacio que queda tras el vuelo, ese preciso momento en que la velocidad no existe y soy una con el girar del universo.
Sale el sol, imposible dudarlo, este día avanzamos en luz por nuestras trampas y recovecos, despacio sin el ruido del miedo, despacio para sentir las estrellas escondidas por la claridad.
Todo está.

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