lunes, 12 de julio de 2010

La sensación de la distancia tiene más de humano que de geográfico, así como las situaciones perennes de vida, un viento fuerte,una lluvia, una tormenta azul de granizo y las hojas del siempre, caen.
Duele, aveces , saber de las vulnerabilidades ajenas y aceptar que son nuestros reflejos de agua , de espacios movibles y transportables.

Necesario es dejar que este invierno arremeta contra lo seguro, derribe las barandas que me dan el equibrio precario, mueva el viento tibio de la montaña este puente colgante , sentir el vértigo de la sorpresa, de la altura, de lo que no entiendo.
Invierno que recién empieza, año nuevo, días que se alargan y dan a mi soltura almística más luz.
luna nueva,
eclipse.
fuego.

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