Anoche , la luna descendió suavemente hasta rozar mis sueños, la luz blanca que innvoco cada dìa envolvió mis ideas .
Este tiempo es en que , junto con el frìo de las mañanas, decanto mis intenciones y deseos.
Deseo en armonìa en el Gran Espìritu, deseo en conciencia, en silencio y en celebraciòn.
Cada día , cada momento de vai-ven, de tristeza infinita, de alegrìa còsmica.
El espacio donde compartimos,los acuerdos, y los olvidos.
Se materializa la divinidad de nuestras acciones en las opciones que somos.
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